La lucha contra la multiplicación ilegal de variedades vegetales protegidas ha dado un paso decisivo en España. Dos recientes sentencias dictadas por la Audiencias Provincial de Almería y el Tribunal de instancia de Valencia han vuelto a dejar un mensaje claro para el sector hortícola: la reproducción y comercialización no autorizada de variedades vegetales protegidas tiene consecuencias legales y puede constituir un delito contra la propiedad industrial.
